El beso especial




A lo largo de mi vida hay un sólo momento en el que he sentido que entregue mi alma por un beso. Fue en ese momento en el que sentí que el amor si existe y va más allá de los relatos de novelas románticas que describen varios autores. Aconteció una tarde, mientras caminaba por la playa blanca de aquella ciudad iluminada por el crepúsculo reflejado en el mar, cuando a lo lejos sentí una mirada, volteé para ver quién era el culpable de esa sensación, era un chico alto, con una sonrisa encantadora. Cuando lo vi sentí algo nuevo en mí, era una guerra dentro de mi como si mi corazón se hubiera alocado con esa sonrisa. El chico se me acercó y nos presentamos. Platicamos por un rato, para cuando me di cuenta ya había pasado 1 hora de que había llegado a la playa así que me despedí del chico y me tomo de la mano. Justo en ese momento un cosquilleo recorrió cada centímetro de mi piel, sentía un calor dentro de mi como si tuviera un horno en mi pecho, me dijo – me preguntaba si quisieras tener una cita conmigo mañana. Cuando me dijo esas palabras mi mundo se congelo, pues nunca había tenido una cita en mi vida y le respondí – sí, me encantaría. Luego de eso paso lo que menos me esperara que me ocurriera en el día, él me beso en la mejilla. En ese momento, sentía un ardor en mi rostro, era todo nuevo para mí y tenía miedo, pero sentía una felicidad que no tenía explicación, era como si viviera dentro de esas novelas donde la chica se emociona por su primer beso, era hermoso. Luego me acaricio mi cabeza y me dijo – hasta mañana. Llegue a mi casa, entre con prisa a mi cuarto sintiendo aun esa felicidad y pánico por lo acontecido. Al día de hoy recuerdo esa cita, nos divertimos y fue todo perfecto, fue como vivir el mejor día de mi vida. A pesar de lo que paso entre nosotros hace 3 años, siempre serás para mi esa persona que me abrió las puertas a un mundo nuevo, donde sé que de verdad existe la felicidad y el verdadero amor, actualmente aún no aparece la persona indicada con la cual compartir ese mundo, pero no pierdo la esperanza de que llegue esa persona y me tome de la mano y me haga sentir lo mismo que sentí esa tarde en la playa.




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